( Paisaje: cuando el espíritu se desvanece aparece la forma )Llevamos tiempo, ya, desde que comenzamos a fumar marihuana de esa manera tan descarada
e irresponsable. Puedo decir, con total certeza, que mi organismo ha sufrido algunos extraños cambios. Mi psique ha abierto su pecho y en su interior, las florestas, repletas de nervios, han sucumbido ante el delirio efímero de aquél efluvio que tú aspiras conmigo. Sus garras malsanas te abren la garganta, y en el interior exhalan su miasma, que parece llegar hasta tu estómago, haciéndolo estremecer, saturándolo para que el resto escape en un suspiro, en una sonrisa deforme, grotesca, exagerada que dibujas porque ya estás envuelto con su manto neblinoso. Entonces, ya no somos sino el reflejo de nuestra alegría, que girándola, como un prisma, escupe los colores que estallan al ritmo de nuestros colapsados pasos, torpes, cansados, perdidos, varados...
la corteza de mi cráneo se desprende, con un oreo el mundo vira.

bellisimo !!
ResponderEliminarEste fin de semana moriremos
ResponderEliminarmerci beaucoup
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